Se utilizan para almacenar combustible, transportar líquidos para automóviles y llenar depósitos (líquido limpiaparabrisas, líquido refrigerante, aceites).
Los bidones de combustible están homologados para el transporte seguro, con materiales antiderrames y normas europeas.
Plástico reforzado, polietileno de alta densidad o metal, según el uso.
Sí, son resistentes a la gasolina, el diésel, el E10 y el E85, según el modelo.